Hoy en día hay más de 20 extensiones de dominio genéricas, tipo .COM, .NET, y .BIZ; y más de 200 extensiones asignadas a los diferentes países, tipo .CO, .VE, y .MX. Hasta ahora, crear una extensión nueva significaba incurrir en una aventura global persiguiendo a la burocracia del ICANN, y con un riesgo financiero incalculable que sin duda significaría millones de dólares. Se estima que el solo proceso de aplicación del recién aprobado dominio .XXX, el cual duró 10 años, llegó a costarle a sus promotores más de 15 millones de dólares entre fees de abogados, consultores y viajes.
A partir de la decisión que ICANN tomo esta mañana, todo eso cambia. El proceso para solicitar una nueva extensión de domino quedo definido y sus costos serán fáciles de estimar - bueno... ¡más o menos! Vale aclarar ya que algunas extensiones tendrán más de un interesado. Para resolver esos casos, habrá una subasta para definir quien es el ganador de la extensión. En el mejor de los casos, una nueva extensión costará unos USD $400,000 (entre el costo de la aplicación USD $185,000 y otros USD $205,000 entre abogados, viajes, y consultores). Sigue siendo una cifra importante pero por lo menos tenemos una cifra específica - un "punto de arranque" - que nos permite abrir una hoja de excel y sacar cifras alegres para calcular si la inversión vale la pena.
Cualquiera podrá solicitar una nueva extensión - empresas, organizaciones y emprendedores. ¡Cualquiera! En este nuevo escenario el mapa de Internet va a cambiar sustancialmente. Imagínese .CANON, .ECOPETROL, .DELL, .ENTER, .JUANITO y .LOQUESEA.
El concepto de dominios de país (ccTLD) y dominios genéricos (gTLD) pierde relevancia. Este último punto genera debates muy profundos a nivel nacional e internacional - y lo seguiré debatiendo con mi colega Eduardo :) pero cada vez me siento más convencido de que los ccTLDs que no tengan una propuesta de valor diferente a la de demostrar su relacionamiento con su país de origen, por muy bien posicionados que estén, tienden a perder mercado. Y este es el motivo: el creador de una página de Internet estará mas interesado en demostrar con su dominio aspectos de funcionalidad de su página web (.juegos, .flores, .seguros) y no su país de origen. En un mercado cada vez más global, el país de origen de una actividad específica poco importa. Es mas, considero que especificar el país de origen de una actividad puede convertirse en una limitación comercial para el propietario de una página.
Por otro lado, el canal de ventas será un factor determinante en el éxito de una extensión de dominios. Los dominios de país que participan de un mercado muy local, serán arrasados por los grandes dominios genéricos que logran un posicionamiento más importante en el punto de venta a través de alianzas comerciales globales. Es la realidad de la globalización y aplica para cualquier tipo de producto. Gústeles o no señores, el futuro de los ccTLD esta en peligro.
Para nosotros en .CO Internet es una victoria agridulce. Le comentaba a Mauricio Jaramillo de Enter.CO hace unos minutos que nuestro principal reto es la falta de credibilidad que hay a nivel del consumidor por algo diferente al .COM. Por eso, hemos sido partidarios de este proceso desde el comienzo, sabiendo que todas esas nuevas opciones nos ayudarán a enseñarle al consumidor que SI es válido tener algo distinto al tradicional dominio americano. Sin embargo, todas esas nuevas opciones serán competencia de nuestro querido .CO. Si hoy en día competimos contra .COM, NET, .BIZ, y .INFO, en 18 meses tendremos un sin número de extensiones queriendo una tajada de nuestro mercado.
Es un reto de mercadeo bien interesante - Interesante ya que afortunadamente tenemos un producto espectacular, con unas características que lo hacen MUY atractivo a nivel global - y nos sentimos bien preparados para la avalancha. No creo que muchos en la industria puedan decir lo mismo. |